Respuesta directa: una caldera doméstica debe tener una presión de entre 1 y 1,5 bar con la caldera en frío (sin la calefacción funcionando). Lo ves en el manómetro, la esfera con una aguja que casi todas las calderas llevan en el frontal, normalmente con una zona verde que marca el rango correcto.
A partir de ahí, hay tres situaciones posibles, y cada una se resuelve distinto:
- Presión correcta (1-1,5 bar): todo bien, no hay que hacer nada.
- Presión baja (por debajo de 1 bar): la caldera puede dar error y dejar de calentar. Hay que subirla.
- Presión alta (por encima de 2 bar en frío): puede saltar la válvula de seguridad. Hay que bajarla.
Te explicamos cada caso, pero primero conviene entender un detalle que despista a mucha gente.
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Cuánta presión debe tener la caldera
El valor de referencia es 1 a 1,5 bar en frío. La clave está en esas dos últimas palabras: en frío. Cuando la calefacción está funcionando y el agua del circuito se calienta, se dilata, y es normal que la presión suba hasta 1,5-2 bar mientras la caldera trabaja. No es una avería: cuando se enfría, vuelve a bajar. Por eso la presión siempre se comprueba con la calefacción apagada y el agua fría.
Como referencia rápida de lo que marca el manómetro:
- Por debajo de 0,5-0,8 bar: presión demasiado baja. La caldera suele bloquearse y mostrar un código de error, y no calienta ni el agua ni los radiadores.
- Entre 1 y 1,5 bar: presión correcta en frío.
- Por encima de 2,5-3 bar: presión demasiado alta. La válvula de seguridad puede abrirse y soltar agua para proteger el circuito.
Por qué la caldera pierde presión
Que la presión baje poco a poco con el tiempo es relativamente habitual, y no siempre es grave. Las causas más comunes son:
- Purgar los radiadores. Cada vez que purgas un radiador para sacarle el aire, sale algo de agua y la presión del circuito baja. Es lo más frecuente y no es una avería: solo hay que reponer presión después.
- Pequeñas fugas en el circuito. Una microfuga en una junta, una válvula o un radiador hace que el sistema pierda agua despacio. A veces es tan pequeña que no se ve.
- El vaso de expansión. Es un depósito interno que absorbe la dilatación del agua. Cuando falla o pierde su carga de aire, la presión se vuelve inestable: sube mucho al calentar y baja al enfriar.
- La válvula de seguridad. Si gotea, va liberando agua y bajando la presión.
Si solo pierde presión de vez en cuando y la repones sin más, suele ser normal. Si tienes que rellenar cada poco tiempo, hay una fuga o un problema en el vaso de expansión que conviene revisar.
Cómo subir la presión de la caldera (presión baja)
Si el manómetro marca por debajo de 1 bar, hay que reponer agua al circuito; subir la presión y llenar o rellenar de agua la caldera son, en la práctica, lo mismo. Se hace con la llave de llenado (también llamada grifo o válvula de llenado), que suele estar en la parte de abajo de la caldera, a veces oculta tras una tapa. El proceso, con la caldera apagada y fría:
- Localiza la llave de llenado en la parte inferior de la caldera.
- Ábrela despacio. Oirás entrar el agua y verás subir la aguja del manómetro.
- Cierra la llave cuando llegues a 1,2-1,5 bar. No la dejes abierta ni te pases, o tendrás el problema contrario.
- Enciende la caldera y comprueba que funciona con normalidad.
Si tras subirla vuelve a bajar enseguida, no insistas en rellenar una y otra vez: es señal de fuga o de fallo del vaso de expansión, y toca revisión.
Cómo bajar la presión de la caldera (presión alta)
Si el manómetro marca por encima de 2 bar en frío, hay exceso de agua en el circuito y conviene bajarla. La forma más sencilla es purgar un radiador para que salga algo de agua:
- Con la calefacción apagada y fría, coge un recipiente y un paño.
- Abre poco a poco el purgador de un radiador (la llave pequeña de un lateral).
- Deja salir agua mientras vigilas el manómetro de la caldera.
- Cierra el purgador cuando la presión baje a 1-1,5 bar.
Si la presión sube sola y de forma repetida hasta valores altos, sobre todo al calentar, lo más probable es que el vaso de expansión esté fallando, y eso ya es trabajo de un técnico.
Cuándo llamar a un técnico
Reponer o bajar la presión es algo que puedes hacer tú. Pero hay situaciones en las que el problema de fondo necesita un profesional:
- La caldera pierde presión constantemente y tienes que rellenarla muy a menudo (microfuga o vaso de expansión).
- La presión sube sola a valores altos al calentar (vaso de expansión).
- La válvula de seguridad gotea de forma continua.
- Tras ajustar la presión, la caldera sigue dando error o no calienta.
En estos casos, intentar parchearlo rellenando agua solo retrasa la reparación. Un técnico localiza la fuga o sustituye la pieza. Puedes ver una orientación de coste en la guía de precios para reparar una caldera de gas y encontrar profesionales en el directorio de instaladores de calderas.
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Preguntas frecuentes
Entre 1 y 1,5 bar con la caldera en frío, es decir, con la calefacción apagada. Es el rango que suele marcar la zona verde del manómetro.
Porque el agua del circuito se calienta y se dilata. Es normal que suba a 1,5-2 bar mientras la caldera funciona y que vuelva a bajar al enfriarse. La presión correcta se mide siempre en frío.
Lo más habitual es haber purgado los radiadores (sale agua y baja la presión) o una pequeña fuga en el circuito. También puede fallar el vaso de expansión. Si hay que rellenar muy a menudo, conviene revisarla.
Con la caldera fría, abre despacio la llave de llenado (en la parte baja de la caldera) hasta que el manómetro llegue a 1,2-1,5 bar y ciérrala. No la dejes abierta.
Llenar o rellenar de agua la caldera es lo mismo que subir la presión: con la caldera fría, se abre la llave de llenado hasta que el manómetro marque 1,2-1,5 bar y se cierra. Las calderas mixtas modernas no tienen un depósito de agua que llenar; lo que se repone es el agua del circuito de calefacción.
Purgando un radiador con la calefacción fría: abre poco a poco el purgador, deja salir algo de agua y ciérralo cuando la presión baje a 1-1,5 bar.
El propio sistema se protege: si sube demasiado, la válvula de seguridad libera agua. No es peligroso de inmediato, pero si ocurre a menudo indica un fallo (normalmente del vaso de expansión) que hay que reparar.
Con presión muy baja la caldera se bloquea por seguridad y no calienta. Hay que reponer presión con la llave de llenado hasta 1,2-1,5 bar. Si vuelve a caer a cero, hay una fuga y necesita un técnico.
Fuentes
- Documentación técnica de fabricantes de calderas de gas sobre presión de trabajo, llenado del circuito y vaso de expansión.
- Buenas prácticas de mantenimiento de instalaciones de calefacción doméstica y resolución de avisos por presión.
En resumen, tu caldera debe marcar entre 1 y 1,5 bar en frío: si baja, la subes con la llave de llenado; si sube en exceso, la bajas purgando un radiador; y si no mantiene la presión, hay una fuga o un fallo del vaso de expansión que conviene revisar. Para que el equipo funcione bien también importa la temperatura a la que pones la caldera, y si la tuya da problemas de forma recurrente, quizá te interese valorar el precio de cambiar la caldera.
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